BITACORA DE LAS YUNGAS II. La Ruta de la Diversidad en el Alto Bermejo

Autor/es: Alejandro D. Brown y Matilde García Moritán

: Cartografía: Karina Buzza (SIGA ProYungas). Fotografías de portada: Sebastián Malizia/ProYungas. Diseño editorial y portada: Cecilia Estrella

Ediciones del Subtrópico. Fundación ProYungas. Año: 2012

ISBN: 978-987-28168-0-3

Precio: $ 230 más envio

PRESENTACIÓN En esta nueva “Bitácora de las Yungas” queremos abordar la dimensión humana de la región pedemontana de las Yungas del Alto Bermejo, de la diversidad productiva y de la diversidad étnica. Una región producto de una intensa vivencia de diferentes comunidades humanas a través de los milenios, que hoy se muestran a nosotros con su riqueza, con su diversidad, con sus diferentes miradas al entorno geográfico y ambiental. En la anterior Bitácora de las Yungas nos referimos a “Gente y Naturaleza para siempre en el Alto Bermejo” una introducción al mundo natural, con toda su riqueza biológica o “biodiversidad” y de paisajes modelados por la actividad humana, que deslumbran a quien se interna por sus estrechos caminos en las montañas o sus intrincados senderos por el interior de la selva. Pájaros, mamíferos, árboles, lianas llaman la atención, como muestra de una húmeda y tropical exhuberancia, producto de millones de años de evolución biológica. Pero para llegar a estas selvas subtropicales debemos recorrer el tórrido pedemonte donde abundante agua y suave pendiente del terreno se conjugan para permitir la obtención de diferentes productos agropecuarios, transformando lo que da la naturaleza, principalmente agua de las Yungas. Agua que a través del riego, generarán bienes de reconocida importancia para las sociedades modernas, tales como azúcar, granos, papel, alcohol, frutos, hortalizas, peces, carne, maderas, energía eléctrica, etc. También la región ha albergado una rica historia de comunidades humanas que convierten hoy al pedemonte del Alto Bermejo, en la región de mayor diversidad indígena de la Argentina. Diez etnias en la actualidad y unas 310 comunidades aborígenes, resultado de una riquísima historia de hombres y naturaleza, conviven hoy en la región y se nos presentan con sus diferentes formas de vida, con sus rituales, sus festividades, su cultura, sus leyendas, música y artesanías. A ello debemos sumar en el último siglo una importante inmigración de poblaciones de diferentes orígenes que han contribuido con sus experiencias, iniciativas y visiones a potenciar el desarrollo de la región. Es así como siriolibaneses, españoles, italianos, alemanes, ingleses, bolivianos entre otros, han puesto de manifiesto que la diversidad, se puede convertir en multiplicidad de opciones para el futuro. En el presente, la ruta 34, representa el principal eje de desplazamiento obligado de quienes desean recorrer la región, entrar a las Yungas y sus Parques Nacionales y Reservas Provinciales, viajar a Bolivia o más al norte, desplazarse entre innumerables ciudades y pueblos, movilizar sus productos a mercados regionales y extra regionales. Hoy la ruta 34 es escenario de una llamativa diversidad de productos ofrecidos por sus empresas, por su gente, poniendo en evidencia una rica diversidad étnica y una extraordinaria diversidad productiva, quizás una de las más elevadas de nuestro país. Es por ello que hemos querido resaltar estos valores concentrados en este eje vertebral “del ramal” o del “pedemonte de las Yungas”, dándole a la ruta 34 el valor de una ruta escénica de la diversidad productiva vinculada a las actividades humanas. De ahí el nombre con que bautizamos a esta nueva Bitácora de las Yungas: “La Ruta de la Diversidad en el Alto Bermejo”. Lo invitamos a recorrerla… Alejandro D. Brown Presidente Fundación ProYungas Tucumán, 23 de Abril de 2012